La Cofradía 15+1 de L'Hospitalet emitió ayer un duro comunicado oficial en el que se opone al proyecto del Ayuntamiento de trasladar el Hospital General de L'Hospitalet al sector de Can Rigal. Según la cofradía, el traslado supone "un claro boicot a nuestra entidad ya que dificultaría el paso por uno de los puntos más emotivos del recorrido de las procesiones, como es el del Hospital de la Cruz Roja, mal llamado General de L'Hospitalet".
El presidente de la Cofradía 15+1, Francisco Segura, no salía ayer de su sorpresa tras conocer los planes municipales. "Ya tenemos problemas para sacar los pasos por la puerta porque nos pusieron unas escaleras delante y tenemos que ir en cuclillas aguantando todo el peso, y ahora nos quitan el hospital de su sitio", comentaba Segura rodeado de sus imágenes, que ayer mostraban un aspecto todavía más triste por la noticia.
La cofradía se debate entre las dudas de mantener o no la tradicional visita de la procesión del Viernes Santo al hospital una vez se haya construido el nuevo centro en Can Rigal. "¿Ustedes se imaginan que tenemos que cruzar la carretera de Collblanc, con el tranvía que puede pillar a alguno de nuestros cofrades?", se preguntaba Segura.
Ante este contratiempo, la cofradía estudia también la posibilidad de trasladar su sede social a la plaza de Europa. La entidad ya ha iniciado conversaciones con Feria de Barcelona para poder disponer de unos locales en las torres de Toyo Ito. "Desde ahí podríamos ir por los laterales de la Granvia, que tendrán aceras muy anchas, hasta la Ciudad de la Justicia, donde Jesús y la Virgen podrán dar su perdón a todos los malhechores del área metropolitana", según Segura.
Julius F. R.
Además, en la nueva zona residencial de Can Rigal no habrá bares para hacer las paraditas de rigor a las que están acostumbrados los cófrades. Qué lejos quedarán esos clásicos como el bar Torre del Oro, Pañolito, etc. etc. etc., donde empinar el codo alegremente para reponer fuerzas...
qué grande...eh, alguien me puede pasar este comunicado?
Los tiempos cambian. Es cierto que el giro del paso que los cofrades hacían al llegar a las puertas del hospital era un alarde de técnica, preciisón y coordinación, pero creo que también será espectacular reconvertir la situación en una prueba de velocidad: ahora el interés y el morbo se centrará en que habrá que cruzar la Carretera de Collblanc en el poco tiempo que dejen los semáforos, los coches y el tranvía.
Amadeo.. quieres matar a los pobres cofrades!!!!! jajajaj.