El periodista fijo en plantilla llegó a la hora convenida, las 12.15 h del mediodía del 25 de julio, festividad del Apóstol Santiago, patrón de las Españas,, pero no así los cargos políticos que, una vez más, se disponían a hacer una visita de obras a la nueva Gran Vía, nueva, al menos, en lo concerniente a Hospitalet.
El periodista fijo en plantilla trató de tomárselo con cierto buen humor, pero al cabo de 45 minutos, tal propósito resultaba ya imposible de mantener. Al cabo de 45 minutos apareció por las oficinas del Consorcio para la Reforma de la Gran Vía uno de los políticos a los que debíamos entrevistar.
Al cabo de otros 10 minutos de espera, se alboreó a contraluz -el desplazamiento del sol durante aquellos agónicos 60 minutos había propiciado ese efecto visual tan apreciado por los fotógrafos- la figura del otro cargo político que iba a darse un garbeo por la Gran Vía.
Para entonces, el periodista fijo en plantilla ya había tenido ocasión de comentar los destinos vacacionales de los demás esperadores, compañeros de la TV, fotógrafos, miembros del gabinete de Prensa del Ayuntamiento, y, había encontrado lugar, incluso, para departir con un simpático y joven fotógrafo acerca de cuestiones esenciales en esta vida, como si vale la pena casarse o el instito vital de tener hijos y perpetuar la especie, en general, y tu propia estirpe, en particular. En fin, una hora de espera de mucho nivel, tanto por la cantidad de tiempo como por el interés de los asuntos tratados.
Creerá el amable lector que, una vez llegados los cargos políticos, inmediatamente comenzó la visita. Pues no. Una vez llegados, consideraron que sería pertinente reunirse unos minutillos más con los técnicos. En total, algo más de una hora de espera y ¡¡¡al microbus!!!
El periodista fijo en plantilla, que vestía camisa negra, recorrió una vez más, obdiente, conciliador y disciplinado, los carriles soterrados de la Gran Vía, el redondel que andando el tiempo será la plaza Europa, la estación de los FGC y de la futura línea 9 del Metro y todo cuanto hubo que visitar.
Al periodista fijo en plantilla, que además de la camisa negra -la suya, no la de Juanes, hubo de ataviarse con chaleco reflectante de material sintético y el pertinente casco, se le comenzaba a recalentar la neurona y a licúarsele el organismo entero, cuando finalizó, en torno a las 14.15 h, la visita dichosa. Pero, amigo, justo en ese momento es cuando el periodista fijo en plantilla comenzaba su tarea de preguntar (gajes de este oficio), y así lo hizo, después de esperar otro par de minutillos porque los cargos políticos hubieron de ir a buscar -o mandar ir a buscar- sus americanas, que la imagen de un político es su principal patrimonio.
A pesar de todo, la peripecia del periodista fijo en plantilla finalizó con un toque agradable: los empleados del Consorcio para la Reforma de la Gran Vía se tiraron el rollo y nos invitaron a unos refrescos y uno de ellos nos llevó hasta una planta 17 para que la compañera de la tele y el compañero fotógrafo pudieran tomar fotos aéreas de la Gran Vía. ¡Qué vistas! El compañero fotógrafo nos tomó unas fotos con la playa de Hospitalet, expoliada con malas artes por la Metrópoli, de fondo, que espero poder colgar en breve en esta ciberbitácora.
Uno de los cargos políticos era Pere Macias, senador de CiU y consejero de Política Territorial de la Generalitat cuando se puso en marcha el proyecto de reforma de la Gran Vía (nobleza obligaba); el otro cargo político era el alcalde de Hospitalet, Celestino Corbacho. Se admiten apuestas sobre cuál de los dos llegó más tarde.
Tras una jornada de perros, el periodista fijo en plantilla agradeció en lo más íntimo de su ser no ser colaborador a la pieza y lamentó una gran ocasión perdida.


Amadeo Torner (El)

Periodista fijo en plantilla: cuándo pudo usted pasar la crónica del tema? SUpongo que llegaría en el boletín más tirado del día, el de las 3 de la tarde, que no escucha ni Dios.
El boleto más tirado del mundo es el de las 16.00, hora en el que la gente está mirando la tele o haciendo la siesta. El problema es que no sé si el periodista fijo en plantilla llegaría porque bajar desde el piso 17 de este edificio es complicado. Lo sé por experiencia. La última vez que estuve se me colaron varios cargos electos, que no tuvieron ni la deferencia de preguntar si estábamos antes.
no me ha quedado claro... periodista fijo está en plantilla o no! :D
y a de la flori: welcome back a este submundo, que ya pensaba que te habías ido!
No sé si estás fijo o no pero lo que si sé es que si tienes que ir a cubrir una noticia tienes que estar a la espectativa que marcan los hechos. No es malgastar tu tiempo. Tú estás por la noticia, no la noticia por ti...
Venga, ánimo!!!
Una cosa es la noticia y otra cosa la puntualidad, rasgo consustancial a la urbanidad y las buenas maneras. Ya sé que "tengo que" entrevistar a quien sea, pero si se convoca a los medios a una hora es para respetar esa hora, en lugar de llegar y no ofrecer ni siquiera una tenue disculpa, porque ese gesto de altivez -no decir siquiera "siento el retraso"- nos aleja de la condición de periodistas para acercarnos a la condición de lacayos, ¿no te parece, apreciado periodista no fijo en plantilla?
Por otro lado, si insisto en lo de "periodista fijo en plantilla" es porque entronca con el sentido de la chapa distribuida entre los periodibaixes: solidarizarnos, sobre todo, con los periodistas a la pieza, que soportan un grado de precariedad que roza el esclavismo. Echa cuentas, si fuera periodista a la pieza, ayer me habría tirado más de tres horas -una de las cuales correspondería a 60 minutos de espera estéril e irritante- para pasar una crónica que me pagarían con 12 ó 15 euros. Cómo lo ves. Time is money.