Al parecer, el artículo "Notas de prensa al viento" ha traído consigo algunas incorporaciones a nuestra ciberbitácora, cosa que celebro. Espero, asimismo, que no se aplique aquí el tópico periodístico de que las noticias son tanto más importantes cuanto más de cerca te tocan. Y confío, pues, en poder contar con ellos de ahora en adelante. Aclaro que ayer, 17 de julio, día en que los trabajadores de loe medios de comunicación de La Farga GEMSA nos reunimos en asamblea, Radio Hospitalet estaba sin conexión a Internet, situación que continúa hoy. Escribo estas líneas desde un ordenador de la TV de Hospitalet, aprovechando que estos compañeros todavía no han llegado.
La gerencia de La Farga GEMSA ha comunicado al jefe de Programas de Radio Hospitalet, que aparecía mencionado en una nota de prensa del PP de Hospitalet como denunciante de la manipulación informativa de la emisora y de los demás medios municipales, que ya no ostenta ese cargo y que a la vuelta de sus vacaciones se le comunicará su puesto de trabajo. Aunque el tono de la carta de la empresa es pretedidamente administrativo, se trata, de hecho, de una destitución.
En cuanto a la asamblea de trabajadores de los medios de comunicación de La Farga GEMSA, se ha decidido por abrumadora mayoría dirigir una nota a los cargos directivos de la empresa y a los miembros del consejo de administración, representantes de partidos políticos incluidos. En esta nota, que no contesta a la extensa carta que el jefe de Programas de Radio Hospitalet le remitió al menos al presidente de La Farga sino a la nota de prensa enviada por el PP (nota que a Radio Hospitalet llegó un día más tarde que a otros medios, pese a ser el medio directamente aludido) se hace hincapié en que las opiniones vertidas por el jefe de Programas de Radio Hospitalet no son asumidas por la plantilla, no porque no se comparta el fondo del asunto, sino porque no se comparte el procedimiento y porque, en última instancia, se considera que la representación de los trabajadores -puesto que en estos términos está redactada la nota del PP- la tienen sus delegados de personal.
Como conclusión, puedo decir que la mayoría de las intervenciones de la asamblea giraron en torno al concepto "esta no es nuestra guerra, en este momento". Es decir, que la mayoría de los trabajadores de los medios de comunicación municipales creen que lo que ha movido al jefe de Programas de Radio Hospitalet no es un compromiso firme con la libertad de expresión sino quizá una mezcla de rencillas personales con sus superiores inmediatos y acaso cuestiones de índole laboral irresueltas.
No obstante, ello no quiere decir que a los demás empleados de La Farga GEMSA no nos preocupe como al que más la cuestión de las ingerencias políticos en el desempeño de nuestra labor periodística, antes al contrario. No somos tan ingenuos y sabemos que el control político es, nos guste o no, moneda común en todos los medios públicos. También en los privados, conste. De hecho, los delegados de personal presentamos hace meses una propuesta de Estatuto de Redacción para tratar de garantizar un grado de autonomía suficiente en nuestra labor diaria y venimos reclamando poder participar en la redacción del reglamento de medios de comunicación que negocian desde hace tiempo los grupos políticos de Consistorio de Hospitalet, reglamento que debiera haberse aprobado hace años, según resolución del Pleno.
En el plano estrictamente personal pienso que, del mismo modo que después de 12 años ya en Radio Hospitalet he perdido la ocasión y, por tanto, buena parte de la legitimidad para convertirme en abanderado de los más elevados principios de la libertad de prensa, igualmente el jefe de Programas, a la sazón el profesional con más antigüedad en Radio Hospitalet, no puede hacerse el sorprendido y darse golpes depecho por la manipulación política de que somos objeto. Entre otras cosas, porque la ha consetido, cuando no promovido, desde muy diversos ámbitos de la emisora. Sin ánimo de dar consejos a quien no los ha pedido y a buen seguro no los necesita, creo que después de haber formluado una denuncia tan grave y tan enjundiosa -y tiene todo el derecho, puesto que es su forma de entender lalibertad- como que Radio Hospitalet es un instrumento político al servicio del gobierno municipal, cuando no del propio alcalde en persona, uno no debiera esperar a que le comuniquen el cese. Lo más digno y lo más consecuente, para no hacerse partícipe ni un segundo más de la pervesa y antidemocrática situación que se denuncia, debiera haber sido presentar una dimisión inmediata e irrevocable.
Las emisoras municipales navegan contra corriente.
Son pacientes enfermos con médicos enfermos.
Aunque como diría el maestro Sabina( eso me recuerda una deuda pendiente ):
¿Y qué decir del crítico que indignado me acusa
de jugar demasiado a la ruleta rusa?
Si no hubiera arriesgado tal vez me acusaría
De quedarme colgado en calle Melancolía
Y eso sí que no,
No, no, no, no, no, no,
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he desojado yo.