El furor, el fragor y el trajín de las Fiestas de Primavera, junto con las ganas de pirarme del trabajo y comenzar mi descanso semanal, me impidieron relatar el pasado viernes uno de esos lapsos tan característicos de los políticos y que tanto solaz y comidilla nos procuran a los periodistas.

Resulta que el alcalde de Hospitalet, Celestino Corbacho, visitó aquel día, el viernes 21 de abril, las alfombras que desde hace años alegran y ornamentan algunas plazas de la ciudad con motivo de las Fiestas de Primavera. Puesto que una de esas alfombras se confecciona en la plaza en la que está emplazada Radio Hospitalet, pues allí estaba yo esperando la venida del primer edil. Después de la consabida pregunta figaflor sobre lo acertado de la actividad de los mosaicos florales, por lo que tienen de motivo para la concurrencia pública, el encuentro intergeneracional y la participación ciudadana, le pregunté a Corbacho sobre el anunció que hizo la noche anterior en el brindis de Can Buxeras (popularmente conocido como Can Bruselas) de concederles a Jose Corbacho (cuántas veces no habrá salido en noticias de agencia citado como alcalde de Hospitalet), el Sebas, y Juan Cruz el título de hijos predilectos de Hospitalet. Fue entonces cuando Corbacho dijo que otros ciudadanos de Hospitalet con la misma distinción como Ferran Adrià y Ros Marbà se habían mostrado predispuestos a acudir a ese acto institucional y que así se lo habían comunicado en la cena del 150 -insisto, 150- aniversario del periódico La Vanguardia.

De inmediato pensé en si Corbacho vivía en alguna película, concretamente en "Matrix" -en una realidad paralela- o en "Regreso al futuro" -en un tiempo y en un espacio difusos-. Pero también es posible que, simplemente, estuviera pensando en ser alcalde otros 25 años más, cuando, en efecto, La Vanguardia cumpla 150 años de vida. ¿Qué pensáis? Se abre la veda, que queda un añito p'a las elecciones.

Amadeo Torner (El)