Acabo de intercambiar un correo electrónico con una compañera que trabaja en una agencia acerca de cómo nos hemos sentido este mediodía, al saberse la noticia del "alto el fuego permanente" anunciado por la banda terrorista ETA, lo cual nos ha suscitado algunas reflexiones acerca de nuestro oficio.
Es cierto que esa emoción tiene un punto de autocomplacencia, porque, si somos completamente sinceros, no sólo nos importa el bien público de informar a la población, sino que también es significativo el hecho de sentirnos importantes, de estar comunicando cosas trascendentes.
Ahora bien, a mí me ha sucedido algo que realmente me ha hecho sentir periodista, puesto que me ha dado ocasión de comunicar una noticia en estado puro y de forma cercana y directa.
Resulta que la portavoz municipal de CiU, Meritxell Borràs, había convocado hoy un encuentro con la prensa para hacerse eco de las quejas de unos vecinos de la Carretera de Esplugas, junto al parque de Can Buxeras, que denuncian que los coches circulan a una velocidad excesiva. Pues bien, ni Borràs ni los vecinos que se han congregado allí tenían ni la más remota idea de la noticia. Y he sido yo, por tanto, el primero en informarles. Y ha sido emocionante. Ha sido emocionante sentir que les estás poniendo al corriente de algo importante, y ha sido emocionante comprobar las reacciones de todos. También ha sido emocionante pensar en que todas esas personas, la dirigente de un partido político y los vecinos anónimos, cambiaban de estado de ánimo porque, por el hecho de haberte identificado como periodista, daban como cierto lo que les estabas contando.
Contar las cosas a la gente. En eso consiste buena parte de nuestro oficio. Eran pocos, pero me escuchaban a mí, a un periodista. Lo dicho: emocionante.
Amadeo Torner (El)
Lo que son las cosas, a mi me ha pasado justo lo contrario...o casi. Estaba hablando con un concejal de l'Hospitalet, Lluis Esteve, que me dice "oye, que me han dicho que EAT ha declarado la tregua, es verdad?" y me lo miro en agencias y le digo "ostras, pues sí!"
Me gustan estas causualidades. Creo en ellas.