Los vecinos del barrio de La Florida de L'Hospitalet tenemos deberes. Sí ya debíamos estudiar y presentar propuestas al supuesto Plan Integral participativo que el Ayuntamiento prepara para que al barrio "no lo conozca ni la madre que lo parió" (parafraseando al mítico político) ahora debemos aprender los nuevos nombres de las calles aprobados por el Ayuntamiento.
La avenida de Isabel la Catòlica pasará a llamarse de la Generalitat i la de Tomàs Giménez rambla del Samontà. Si a pesar de los años pasados muchos ciudadanos de la zona desconocían que el tal Tomàs Giménez había sido alcalde en una época de dudosa libertad ahora deberán aprender qué es el Samontà. No, lectores del blog, no menosprecio a los vecinos de la zona es que vivo en ella y los conozco.
La modernización del nomenclátor de la ciudad era una de las propuestas electorales de ERC en las elecciones de 1999. Denunciaban que alcaldes franquistas, reinas de Castilla o calles repetidas en su versión catalana y castellana (veáse calle Amapolas o calle Roselles) diesen nombre a las vías de la ciudad. Posteriormente se han presentado mociones al pleno pidiendo que se enmendase ese error histórico. Ahora el equipo de Gobierno por fin se ha dado cuenta de, por ejemplo, que la calle de la Fira de Barcelona no puede llamarse Pedrosa A. Peor lo tienen los de Santa Eulàlia que han perdido al mítico Amadeu Torner, que por cierto era...
En cualquier caso no descansaremos tranquilos hasta que veamos a Corbacho inaugurando la calle Jordi Pujol. De hecho ya tenemos la avenida de la Generalitat, creéis que hubiese sido posible solo tres años atrás?