Esta mañana ha visitado los estudios de Radio Hospitalet Santiago Ballesté, exconcejal y exdiputado nacional del PP y presidente del Consejo de Síndicos, un órganbo consultivo que agrupa a los exconcejales de este municipio, que merece ser capital de comarca, sin duda.

Retomo el hilo, que me disperso. El caso es que fuera de antena -pero sin especificar que se tratase de un off the record, al tantu- nos ha explicado la estrategia que está siguiendo la Guardia Urbana de Hospitalet para evitar que las prostitutas que se colocan por la zona de las universidades acaben en Hospitalet, en torno al polideportivo Hospitalet-Norte, y eludan así la sanción correspondiente, en aplicación de la ordenanza barcelonesa. Se trata de coserlas a multas de tráfico. ¿Cómo? Pues cuando regresan de haber hecho el servicio y el cliente aparca en las zonas pintadas con aspas amarillos, es decir, en zonas en las que se prohíbe el estacionamiento e, incluso, la parada, reciben la correspondiente multa de tráfico. Todo ello tiene por objeto que las prostitutas recorran unos pocos metros, regresen a Barcelona y le busquen el problema a Clos.

Así está la cosa. Hay que decir que eta situación ha sido denunciada por el PP el repetidas ocasiones y desmentida otras tantas por el gobierno local. Al margen de la polémica política, parece lógico pensar que si en un lugar una actividad está snacionada y en otro que dista apenas 300 metros no lo está, uno se instale en el lugar más propicio o menos represivo. Blanco y en botella acostumbra a ser leche, del mismo modo que nadie acostumbra a vestirse con tangas y zapatos de plataforma cuando sale de hacer deporte.

Amadeo Torner (El)